La infancia y niñez del Señor Jesús

La infancia y niñez del Señor Jesús

Escrito el 28/03/2019
Iglesia Rey de Gloria


Lección 8

Evangelios Sinópticos

Texto base: Lc. 2:21-52 y Mt. 2:1-23


Tres Palabras de Introducción:

     1. Seguimos en Mateo y Lucas porque solo estos dos sinópticos registran esta parte de la vida del Señor. Marcos, debido al enfoque especial que le da a su evangelio (presentar a Cristo como el siervo de Jehová) no puede incluir ni el nacimiento ni la infancia del Señor, sino que su reporte tiene que empezar con la iniciación de su ministerio público.

     2. Con mucha frecuencia nos imaginamos la infancia del Señor Jesús un tanto sobrenatural y a veces hasta milagrosa. Cuando leemos en Lucas que asombró a los doctores de la ley en su viaje a Jerusalén pensamos que lo hizo en forma sobre natural, mostrando una sabiduría no humana. Este concepto, un tanto raro, de la infancia de Cristo se debe a dos razones. Primero tenemos los evangelios apócrifos que son escritos no inspirados que se produjeron entre el año 100 y el 200 d.C. tratando de explicar y contestar a la curiosidad de la gente acerca de aspectos de la vida del Señor que los evangelios canónicos o inspirados no mencionan. Entre estos aspectos está la infancia y juventud de Cristo. Estos escritos presentan la infancia del Señor como algo sobre natural en el sentido ce que Jesús no vivió ni se comportó como un niño normal de su edad sino como "un niño Dios" que realizaba todo tipo de milagros y prodigios. Aunque nosotros no hayamos leído estos escritos, sus conceptos los hemos recibido a través de la tradición católica a la que hemos sido expuestos a través de los años. Segundo, el hecho de que siempre se nos ha dificultado entender la naturaleza de Cristo (perfecto Dios y perfecto hombre), con mucha frecuencia nos lleva a enfatizar su divinidad a expensas de su humanidad.

     3. Por lo tanto, creemos que el propósito del Espíritu al registrar en los sinópticos (Mateo y Lucas) algunos de los sucesos cumbres de su infancia fue ilustrar y enfatizar la realidad de su encarnación y hacernos ver y entender su profunda y total identificación con nosotros los seres humanos. Su juventud no es enfocada porque después de su visita a Jerusalén a los 12 o 13 años de edad, transcurre en forma normal. Viviendo con sus padres, sujetándose a ellos y apoyando a su padre en el oficio de la carpintería, se prepara para su manifestación a Israel al cumplir 30 años, evento con el cual los evangelios retoman el reporte.

1.     La Presentación en el templo y el Regocijo de Simeón y Ana. (Lucas 2:21-38)

     Lucas nos presenta aquí tres eventos que giran alrededor del templo y que constituyen una sola experiencia: la circuncisión, la dedicación y la participación profética de Simeón y Ana. Las costumbres de la circuncisión y de la dedicación después del nacimiento, hacen referencia directa al estado de pecado en el cual todo ser humano nace y a la purificación que necesita por medio del rociamiento de la sangre en el sacrificio de la víctima inocente. El hecho de que el Señor Jesús participa en esto no es porque Él lo necesite sino como una señal de que voluntariamente se coloca bajo la ley y pone sobre sí mismo las obligaciones de su pueblo a fin de poderlo redimir (Ro.  8:3; Hebreos 2:17 Ga. 4:4 y Mt. 3:15).

1.       Se somete a la circuncisión (21). La circuncisión es el rito por medio del cual el hombre es purificado para poder entrar oficialmente a formar parte de la comunidad del pacto que es Israel.

2.       El rito de la dedicación y la purificación habla de lo mismo en la vida del Señor. Jesús se estaba identificando voluntariamente con la pobreza y con el pecado de su pueblo. Los detalles de este rito se encuentran en Levítico 12 y Éxodo 13:2, 12-16 y Números 18:16

3.       En la proclamación profética de Simeón y en el regocijo de Ana tenemos nuevamente la manifestación del don profético cuyo avivamiento está relacionado con la venida del Mesías y a través del Dios anuncia otra vez que Jesús es el Mesías esperado y el cumplimiento del mensaje profético del A.T.

 

2.    Los Magos del Oriente Visitan al Señor Jesús en Belén (Mateo 2:1-12).

     Jesús debió haber tenido aproximadamente unos 2 años de edad y ya estando la familia totalmente establecida en Belén de Judea, reciben la visita extraña pero de alguna manera profetizada de estos videntes de oriente que son hombres que a través de sus propios métodos tratan de encontrar al Dios verdadero y Dios en su infinita misericordia les mostró el camino: Jesús en Belén. Esta visita nos muestra varias cosas:

·       La gran expectación que en el mundo había por la venida de este libertador. Los magos de oriente solo representan esta gran expectación que es solo la anticipación del cumplimiento de la profecía de Mateo 8:11.

·       La manifestación de los enemigos del Señor. Tan pronto como Herodes oye a los magos hablar del rey de los judíos, su corazón se llena de temor maligno y se dispone a ser el primer contradictor y perseguidor de Jesús.

·       La provisión maravillosa de Dios. Es evidente por la ofrenda de purificación que la familia de Jesús ofrece que se trata de una familia pobre. Dios sabe que la familia va a tener que emigrar a Egipto por causa de Herodes y que van a necesitar recursos materiales para hacer el viaje y para sobrevivir allá. Para ello levanta a estos hombres en el oriente y los inspira a traer grandes ofrendas de adoración que servirán para este propósito.

·       Y el reconocimiento de la naturaleza divina y mesiánica de Jesús al rendirle adoración por medio del incienso y de la mirra.

 

3.    La Huida a Egipto y la Matanza de los Niños de Belén (Mt. 2:13-18).

·       La revelación de Dios a José en sueños nos habla de la intervención sobre natural de Dios en la preservación de la vida de su Hijo.

·       Pero el hecho de someter a la familia a la huida a Egipto y el hecho de utilizar los recursos materiales de los magos de oriente para financiar el viaje y la primera parte de la estancia allá nos habla del hecho que Dios también usa las circunstancias normales de la vida para glorificarse.

·       Todos estos eventos son registrados por el Espíritu Santo con el propósito de mostrarnos la fragilidad humana del Señor, que siendo Dios todopoderoso, por nosotros se hizo frágil. Necesita de recursos materiales y de emigrar a Egipto a fin de sobrevivir.

 

4. Jesús es llevado de Egipto a Nazaret (Mateo 2:19-23 y Lucas 2:39).

·       De acuerdo con la cronología de A.T. Robertson en su Armonía de los cuatro Evangelios, la familia permaneció en Egipto aproximadamente un año, solo mientras Herodes moría. La muerte de Herodes es descrita por Josefo (historiador judío contemporáneo de Cristo) en sus Antigüedades, Libro XVII, cap. 6:5, como una de las muertes más horrendas que ser humano jamás haya experimentado.

·       La familia se establece en Galilea, en el pueblo de Nazaret donde el Señor crece hasta la edad de su manifestación a Israel. Galilea era una región próspera, en contacto abierto con el mundo gentil por su situación geográfica. Por lo tanto menospreciada por el movimiento intelectual conservador que tenía su asiento en Jerusalén, en el sur. El establecimiento de la familia en Nazaret es el cumplimiento de la voluntad de Dios expresada proféticamente desde el A.T.

5. La Visita de Jesús a Jerusalén a la Edad de los 12 años (Lucas 2:41-52).

·       Al alcanzar la pubertad (12 años de edad) los jovencitos judíos, de acuerdo a la tradición de los padres, se convertían en Hijos de la Ley, obligados a obedecer sus demandas. Por lo tanto, tenemos aquí al Señor uniéndose a sus mayores en esta peregrinación a Jerusalén en cumplimiento a las tradiciones basadas en la ley.

·       La experiencia del Señor en Jerusalén con los doctores de la ley y con sus padres nos habla de varias cosas:

1)      Era un niño estudioso y profundo conocedor de las Escrituras, de tal manera que asombró a sus mayores expertos.

2)      Ya poseía una clara conciencia de quien era y cuál era su misión aquí en la tierra.

3)      Era un jovencito normal que se iba desarrollando integralmente: física, social y espiritualmente en sujeción a sus padres y a sus mayores.

4)      A partir de esta referencia a su niñez, no volvemos a oír de él sino hasta que cumplió 30 años de edad y estaba listo para iniciar su ministerio.