Las 2 genealogías de Cristo

Las 2 genealogías de Cristo

Escrito el 27/03/2019
Iglesia Rey de Gloria


Lección 5

Evangelios Sinópticos

Texto base: Mateo 1:1-17 y Lucas 3:23-38


Introducción a la Lección:

La genealogía era algo muy importante para el mundo antiguo, pero en forma muy especial para la cultura israelita. La genealogía establece y conserva la identidad humana al definir, aclarar, registrar y establecer para la posteridad la relación legal y sanguínea que el individuo mantiene con su familia, su tribu, su pueblo, su nación. El hombre tiene identidad y valor solo en la medida en la que se identifica, pertenece y funciona en el contexto y en beneficio de su pueblo, su comunidad. El hombre toma su nombre, su identidad de su relación con su familia. De aquí entonces la importancia de la genealogía del Señor Jesús.

Debido a que los sinópticos en general, pero Mateo y Lucas en particular enfatizan la naturaleza humana del Señor, es que registran la descendencia humana de Jesús. Para ellos es importantísimo que el mundo sepa que en Jesucristo Dios se le acercó al hombre como nunca antes se le había acercado y que este acercamiento es la expresión más íntima y más sublime del amor y de la identificación de Dios con el hombre. Si Jesucristo es el cumplimiento de las expectaciones mesiánicas para Israel, es necesario que Israel vea y compruebe la descendencia real y judía de Jesús. Si, en el caso de Lucas, Jesucristo es el cumplimiento de la promesa de Dios de extender su mano salvadora a todas las naciones de la tierra, es necesario que el mundo vea y entienda la magnitud de la identificación de Dios-Hombre con la raza humana. Y siendo así, la genealogía es uno de los instrumentos que Dios usa para lograr este objetivo.

1 - El Diagrama de las Dos Genealogías:



2. La Genealogía de Mateo (1:1-17)

·       Mateo escribe su evangelio a los judíos con el propósito de demostrarles que Jesús de Nazaret es el Mesías esperado por Israel por tanto tiempo. Por lo tanto, su genealogía tiene que dejar establecidas, cuando menos, dos cosas para probar el derecho de Jesús al trono de David.

o   Primero, su relación con Abraham (1:1). Probar su descendencia de Abraham es probar que es judío. Israel deriva de Abraham su sentido de destino. Dios había llamado a este hombre desde Ur de los Caldeos y lo trajo a Palestina donde le dio grandes y especiales promesas. La posesión eterna de la tierra, una gran descendencia y la venida de un gran descendiente (su simiente) por medio del cual serian benditas todas las naciones de la tierra. Estas promesas Dios se las hizo a Abraham en la forma de un pacto que sería cumplido a través de un hombre de la línea de Abraham. Esta es la razón por la genealogía de Mateo empieza con Abraham para dejar establecido que Jesús es ese descendiente de Abraham            

o   Segundo, su descendencia de David. Cristo es presentado como aquél en quien las promesas a David se cumplen. Pero Jesús es más que otro David, Jesús es el Señor de David (22:41-43). Dios le había prometido a David que de su familia vendría el que se sentaría en su trono para siempre, el Mesías.

·       Por lo tanto, Mateo traza su genealogía de Abraham a David y de David a José, pero vía la línea real de Salomón. Para esto divide su genealogía en tres grupos de catorce cada uno a fin de marcar los periodos determinantes en la historia del trato de Dios con su pueblo. De las grandes expectaciones del pueblo de Israel en Abraham, a su aparente cumplimiento de ellas en el reinado de David. Lo que le fue prometido a Abraham, se cumplió en David el Rey bajo cuyo reinado la nación alcanzó su edad dorada. Mateo luego avanza de David al Exilio Babilónico. Indicando que lo que se ganó en David, se perdió miserablemente en el exilio. Luego Mateo se mueve de la desesperación del exilio babilónico a la verdadera meta gloriosa que es Jesucristo. El verdadero cumplimiento de las promesas a Abraham y a David se encuentra en Jesucristo, el verdadero hijo de Abraham y de David. Lo que se gana en El permanecerá para siempre.

·       Mateo pues, nos presenta la genealogía legal del Señor Jesús. Es decir, a través de José que era conocido por la gente como su padre. Aunque Mateo y Lucas dejan claramente establecido que José era solo su padre legal, ya que Jesús no fue engendrado por voluntad de varón sino por el Espíritu Santo.

3. La Genealogía de Lucas (3:23-38).

·       Lucas escribe su evangelio al hombre en general y su interés a través de su genealogía es mostrarle al hombre del imperio Romano en general el hecho de que Dios se ha identificado con él a través de su Hijo Jesucristo. Lucas no está interesado en probar que Jesús es descendiente de Abraham y de David porque no les está escribiendo a los judíos para mostrarles que Él es el Mesías esperado. Su énfasis es que Dios se le ha acercado al hombre, haciéndose carne.

·       Esta es la razón por la cual Lucas toma la línea de María en vez de tomar la de José. La línea de María es la línea real ya que ella si lo llevó en su vientre por nueve meses, mientras que José solo fue su padre legal.

·       Lucas entonces, con el objetivo de establecer la solidaridad de Cristo con la raza humana, empieza con María (aunque no la menciona a ella sino a su padre Eli por el hecho de que la mujer no contaba en las genealogías) y traza la línea hasta David, pero no a través de Salomón sino de Natán. De allí hasta Abraham. Pero notemos que Lucas no se queda en Abraham, sino que va hasta Adán que es el padre de toda la raza humana ya que Cristo es la encarnación de Dios mismo a fin de salvar a todo aquél que cree de todas las naciones de la tierra.

·       Las dos genealogías nos presentan el cuadro completo. Las necesitamos a las dos porque

"a los suyos vino y los suyos no le recibieron (los judíos), por tanto, a todos los que le recibieron (el hombre en general) les dio potestad de ser hechos hijos de Dios”.