¡Aleluyah!

¡Aleluyah!

Escrito el 06/05/2019
Iglesia Rey de Gloria


Lección 14 

Los libros poéticos


 

Acercamiento al tema:

Con este canto se concluye el Salterio. Cada uno de los Cinco Libros que forman el Salterio ha concluido con una doxología de varias líneas. Por ejemplo, la doxología del Libro IV se encuentra en el vr. 48 del Salmo 106, y está compuesta por dos líneas.

El Salmo 150 no sólo es la doxología que concluye el Libro V, sino que es la doxología con la que concluye todo el Salterio, los Cinco Libros con sus 150 Cantos. Esta es la razón de que se dedique todo un Canto o Salmo como doxología de conclusión. Es decir, el Salterio concluye con una invitación a todo lo que respira a crear un "crescendo sostenido" de alabanza y adoración a Dios en el cielo y en la tierra.

La visión cósmica del salmista convoca a la creación entera a juntarse en glorioso concierto de alabanza al Creador y Sustentador de todo cuanto existe, y al Salvador, Redentor y Señor de su pueblo. El Salmo era cantado por el Coro del Templo como una invitación a que se le unieran los diferentes coros de instrumentos. El vr. 3 es la señal de entrada para el coro de instrumentos de viento, de cuerdas, y de percusión y danza que a su vez invitaban a toda la congregación, a toda la creación de ángeles, seres humanos, animales y plantas a unirse en un canto de glorioso y emocionante sonido de alabanzas al Único y Sabio Dios.

La brevedad del Salmo es estimulante, seis poderosos versículos, y eso es todo. En seis líneas se nos propone el lugar, el porqué, el cómo, y el quién de esta gloriosa alabanza cósmica que sólo Dios merece. ¿Nos uniremos a ella?

 

¿Dónde se Debe Alabar a Dios? (vr.1)

 

 

Bosquejo que se Sugiere

“Alabad a Dios en su santuario" Es una referencia al lugar de su habitación en la tierra en los días del salmista. Ese lugar especial era el Templo de Jerusalén. La invitación es a venir al templo y desde allí juntarse con todos los coros y con toda la creación en adoración a Dios. En la vida, enseñanza, muerte y resurrección de Jesucristo el antiguo pacto fue cumplido, y ahora el templo de Dios, el lugar de la habitación de Dios aquí sobre la tierra es su iglesia o el corazón de cada creyente. La invitación del salmo para nosotros es a adorar a Dios en nuestro corazón donde quiera que estemos, y cuando nos reunimos litúrgicamente como iglesia o como cuerpo de Cristo que somos.

 

“Alabadle en la magnificencia de su firmamento". La palabra "firmamento" es una referencia a la expansión celeste, o lugar de habitación de los ejércitos celestiales. Por tanto, es una invitación a que los ciclos se unan a la tierra en adoración y alabanza a Dios. Dios debe ser alabado en el cielo y en la tierra y hasta los últimos rincones de su creación. Si Su presencia llena el universo, la adoración y alabanza debe hacerlo también,

 

 

 

¿Por qué Debemos Alabar a Dios? (vr.2)

 

 

A Lo largo y ancho del Salterio, cuando se enfoca la razón de la adoración a Dios, una sola preposición es usada por el Espíritu Santo, y esa preposición consistentemente es "por", nunca "para". Aquí en el v. 2 aparece dos veces.

La doble razón es:

  • "Por la muchedumbre de su grandeza..." En concreto, alabamos a Dios por la sencilla razón de que sólo Él es Dios. Jamás para que sea Dios. Lo adoramos por lo que es, Él es Dios, no hay Dios fuera de Él. Sólo El merece y manda nuestra adoración,
  • "Por sus proezas...". Es una referencia a sus grandes hechos creadores, salvadores y sustentadores. Le alabamos por las grandes bendiciones que nos ha dado ya. Jamás lo alabamos para que nos bendiga. Ya nos bendijo y le debemos adoración y alabanza. Esto es teología de la adoración. El principio es consistente a lo largo y ancho del Salterio. ¡Aprendamos!

 

¿Cómo Debemos Alabar a Dios? (vrs. 3-5)

 

La respuesta que los vrs. 3-5 nos dan, es: "Con todo lo que tenemos y somos en su presencia".

  • Con gran gozo y alegría ("...a son de bocina “shófar”, v.3). Este cuerno se usaba para anunciar el Jubileo, y las celebraciones de las grandes victorias el pueblo.
  • Con la solemnidad, elegancia y belleza de las cuerdas ("...salterio, arpa, cuerdas y flauta...").
  • Con la integridad del cuerpo y los sentidos que Dios nos ha dado ("...con pandero y danza...").
  • Con la intensidad del sonido y ruido glorioso de los instrumentos de percusión ("...con címbalos resonantes...) con címbalos de júbilo...").

 

 

¿Quién Debe Alabar a Dios? (vr. 6)

 

La respuesta del vr.6 es que todo lo que está vivo debe alabar al Señor. La revelación de Dios en el corazón de su pueblo produce obediencia. Pero la meta de la revelación no es la obediencia seca. La obediencia debe producir adoración y alabanza. Por eso, la invitación del salmo es a unirnos a los ángeles, a la creación natural de Dios con nuestra alabanza que es el resultado de haber entendido la gracia, la misericordia, la justicia y el poder de Dios al habernos reconciliado con El por medio de Jesucristo.

 

Conclusión