La Resurrección de Naín

La Resurrección de Naín



Lección 8

El ministerio de Sanidad del Señor Jesús

Pasaje Sinóptico Básico: Lucas 7:11-17


"El que cree en mí, aunque esté muerto, vivirá".

Un acercamiento a la lección:

Hasta aquí hemos visto que el poder sanador de Cristo es integral y empieza con la liberación espiritual y de allí se extiende al cuerpo. Que el Señor sana enfermedades sencillas de la misma manera que sana enfermedades mortales. Que su voluntad sanadora obra de acuerdo a la soberanía de Dios que procura su gloria y el bien supremo en el hombre necesitado. En su ministerio de sanidad el Señor responde compasivamente ante la necesidad desesperante del enfermo o necesitado, soberanamente o en respuesta a la fe sencilla de un intercesor o del enfermo en persona. A veces Jesús pone sus manos sobre el enfermo. En otras ocasiones simplemente manda al enfermo que se levante, y aun se dan casos en los que solo dice la palabra y el enfermo estando lejos es restaurado a su vida de salud integralmente. En todos estos casos hemos venido siguiendo, cuando menos, tres principios:

1. Qué es y para qué es la sanidad divina.

2. Cómo es la fe que honra y glorifica a Dios.

3. Cuales son los procedimientos de Dios al sanar.

Pero el caso de sanidad que ocupa nuestro estudio en esta ocasión, cierra con broche de oro nuestro breve análisis del ministerio galileo de sanidad del Señor Jesús. Este caso nos lleva todavía más allá del lugar al que nos han traído los hechos de sanidad anteriores. La resurrección de entre Los Muertos Representa La Sanidad Divina En Su Máxima Manifestación Y Apunta Hacia La consumación futura de los beneficios físicos del sacrificio expiatorio de Cristo, que Pablo llama:

"la redención final o glorificación de nuestro cuerpo"

en el día de Jesucristo.

La lección:

1. Lo que el Señor nos enseña por medio del milagro de la resurrección

Jesús en su recorrido por las aldeas estableciendo el reino de Dios, ha sanado enfermos con todo tipo de males, pero ahora resucita un muerto. Según la narración de los cuatro evangelios, el Señor no resucita a muchos muertos, se describen tres casos: el hijo de la viuda de Naín, la hija de Jairo y a Lázaro. La resurrección que Jesús realiza sobre las personas tiene más que ver por el amor y compasión a los familiares que han quedado con un gran dolor y la pena de haber perdido a un ser querido, también para cambiar el entorno de las circunstancias de manera que puedan ahora favorecer al avance del reino de Dios sobre la tierra

En este milagro vemos el poder de Cristo en su forma más dramática: 

  • Manifiesta su dominio sobre la muerte
  • Su autoridad traspasa las barreras de la existencia material de tal manera que los muertos recuperan la misma vida física y espiritual.
  • Manifiesta su interés por los que sufren y por los que los que son tratados con menosprecio social

El Señor a través de estos milagros de resurrección nos enseña su poder sobre el tiempo y el espacio: 

  • La hija de Jairo fue resucitada por el Señor una hora o menos después de que había muerto (Mateo, Marcos y Lucas lo reportan).
  • El hijo de la viuda de Naín es vuelto a la vida y entregado a su madre, a dos o tres días después de haber muerto (solo Lucas reporta este milagro).
  • Lázaro de Betania, amigo íntimo del Señor y hermano de Marta y de María. El Señor lo levantó de entre los muertos cuatro días después de haber muerto y aun después de haber sido sepultado (solo Juan reporta este gran evento)

Por la declaración que el Señor mismo hace en Lucas 7:22:

 "...los muertos son resucitados..."

cuando, de acuerdo con Lucas, hasta ese momento solo había resucitado al joven de Naín, entendemos que estos tres reportes son solo representativos, no exhaustivos, de la obra, de resurrección del Señor. Los tres reportes presentan una secuencia muy  interesante; una hora o menos, dos o tres días, cuatro días y además ya sepultado. Todo esto nos entrega un mensaje; Jesucristo es autor y Señor de la vida, y la muerte misma está bajo su control. Si durante su ministerio terrenal levantó de entre los muertos a un difunto de cuatro días y sepultado, ¿no podrá ahora, ya resucitado y sentado a la diestra del Padre darnos vida eterna, sanarnos de nuestras enfermedades de acuerdo a su voluntad, resucitar a alguien según su voluntad y sabiduría, guardar nuestra morada y levantarnos en gloria el día de su manifestación gloriosa?

2. Los Propósitos evidentes de este Gran Milagro

  1. Ayudar física y materialmente a esta pobre viuda
  • La mujer en Israel no tenía status legal, siempre necesitaba de un hombre para sobrevivir, ya fuera el padre, el esposo, o el hijo. Si le faltaban todos, quedaba totalmente abandonada.
  • Esta mujer de Naín, nos dice Lucas, era madre solo de este joven, ahora muerto, y era además viuda. Su situación era trágica, Cristo lo sabía.
  • Cuando la vio llorar desconsolada:

Y cuando el Señor la vio, se compadeció de ella, y le dijo: No llores

Esta viuda no le pidió a Cristo que resucitará a su hijo, es Cristo quién actúa movido por la compasión

  • Detuvo el cortejo y dio la orden al espíritu del joven para que regresara al cuerpo, la estrategia del Señor ahora pone de relieve su autoridad: 
  • Toco el féretro
  • Se detuvieron los hombres que los llevaban
  • Ordeno al espíritu del joven que regresara,

Y dijo: Joven, a ti te digo, levántate

  • Tomo al joven y lo entrego a su madre. El Señor estaba devolviendo una nueva vida llena de gozo, identidad y provisión.

2. Mostrar al pueblo que él era el Mesías.

Un milagro de esta naturaleza representaba en Israel una característica del profeta Mesías que ellos esperaban (vrs. 16,17):  

  • Un gran poder se apoderó de la multitud y alababan a Dios
  • Declaraban que un gran profeta se había levantado entre ellos 
  • Reconocían que Dios los había visitado 
  • Se extendió su fama por toda la región

En conclusión: Todo este acontecimiento sirvió para que la fama de Jesús se extendiera por todas las regiones, además de ser el contexto de la declaración que Cristo hace de sí mismo en el mensaje que envía a Juan Bautista que estaba preso y esperaba las noticias del Mesías

Y respondiendo Jesús, les dijo: Id, haced saber a Juan lo que habéis visto y oído: los ciegos ven, los cojos andan, los leprosos son limpiados, los sordos oyen, los muertos son resucitados, y a los pobres es anunciado el evangelio” (vr. 22)

Es decir el mensaje del evangelio cubre todas las necesidades humanas, es anunciado a los pobres, es el medio de salvación para los perdidos, es luz en medio de las tinieblas, sanidad para los enfermos y solución para los desamparados, es integralmente la respuesta a las necesidades más profundas del ser humano.