La Bendición De Vivir Con Dios

La Bendición De Vivir Con Dios

Escrito el 30/12/2019
Pastor César Jiménez


“Todo lo hizo hermoso en su tiempo; y ha puesto eternidad en el corazón de ellos, sin que alcance el hombre a entender la obra que ha hecho Dios desde el principio hasta el fin” (Ecl. 3:11)

La bendición de trabajar y vivir reconciliados con Dios todos los días de nuestra vida se vive inmensamente en cada una de nuestras distintas etapas de la vida diaria.

Luego de leer el hermoso reconocimiento que hace Salomón, acerca de que Dios esta en el cielo y nosotros en la tierra (5:2) Podemos regresar al punto del que arribó el predicador en el inicio de este libro, la empresa y la vida humana separadas de Dios son sin sentido, son esfuerzos vanos. Ahora, una vez que hemos examinado lo mismo, podemos avanzar reconociendo que en Dios todo lo que sucede en nuestra vida tiene un sentido glorioso que podemos disfrutar dejando en Él nuestros afanes y temores, Dios tiene un plan global en la vida del ser humano que vive reconciliado con él por medio de su Hijo Jesucristo. Este plan de Dios incluye la salvación y redención de todo ser humano, y aunque el hombre no lo puede percibir por causa de su naturaleza caída, existe en él el deseo de conocer ese plan eterno y maravilloso del Señor, pero no lo pueden conocer hasta que conozcan al Dios viviente que es la fuente de ese plan (3:11). Pero el punto principal del plan es que el hombre y la mujer que no conocen a Dios decidan venir a conocerlo a él para que conozcan este maravilloso plan eterno.  

¿Porque Dios nos llama a vivir en su plan de vida eterna?

Primero Hay Que Ver Hacia Arriba:

Todas las etapas de nuestra vida durante este año son ciclos de Dios que se cumplen en la vida del ser humano, por eso el primer planteamiento de Salomón aquí es señalar los ciclos de la vida humana bajo el control de Dios:

  • Tiempo de nacer y tiempo de morir: Dios tiene el controlo sobre la vida y la muerte del ser humano, da vida física a unos y llama a otros a su presencia.
  • Tiempo de plantar y tiempo de arrancar lo plantado: Se trata de la actividad agrícola en la vida del campo en Palestina, es la actividad que depende de la misericordia de Dios para dar alimento y grano a su tiempo.
  • Tiempo de matar y tiempo de curar: Aquí se trata de una alusión de la soberanía de Dios al quitar la vida a unos y cuidar y sanar a otros para preservarles la vida aquí sobre la tierra como parte de su plan eterno en la vida del ser humano.
  • Tiempo de llorar y tiempo de reír: Este ciclo habla del sufrimiento para dar paso al gozo y a la risa, de lo contrario todo sería monótono, es necesario el sufrimiento para luego gozarse en lo tiempos de alegría que Dios nos da.   
  • Tiempo de esparcir piedras y tiempo de juntar piedras: Finalmente la consideración de esparcir las piedras era parte de la limpieza del terreno en palestina, y el amontonamiento de las mismas piedras servía construir.

Así entonces damos una mirada hacia arriba donde esta Dios en control de todas las cosas.

Luego hay que considerar las razones por las que debemos considerar las bendiciones de Dios en nuestra vida y en cada una de las etapas por las que pasamos.

Hay Que Ver El Plan De Dios Hacia La Vida Del Hombre:

El reconocimiento de la soberanía de Dios nos lleva a conocerlo por medio de su Hijo Jesucristo, quien nos reconcilia con Él. El plan de Dios le da una nueva perspectiva a la vida del hombre, por eso se plante la misma pregunta “¿Qué provecho tiene el que trabaja, de aquello en que se afana?” La respuesta en relación con el hombre separado de Dios es; nada. Pero ahora a la luz de la vida del hombre reconciliado con Dios es; todo es provechoso por las siguientes razones:

Porque la vida es un don precioso de Dios en el ser humano: (Vr. 10)

Cuando aceptamos que la vida es un don precioso de Dios entonces todo lo que hacemos tiene sentido y se mueve hacia la meta final para agradar a Dios, y por eso todo el trabajo que hacemos en la tierra es provechoso, tiene sentido la vida en la que trabajamos todos los días responsablemente. El afán y la ansiedad ya dejan de ser parte de la vida del hombre que confía completamente en Dios, cobran sentido las palabras de Jesús en el Sermón del Monte;

“Por tanto os digo: no os afanéis por vuestra vida, que habéis de comer o que habéis de beber, ni por vuestro cuerpo que habéis de vestir. ¿No es la vida más que el alimento, y el cuerpo más que el vestido?” (Mt. 6:25)

Lo tedioso de la vida diaria se vuelve ligero cuando por fe lo dejamos en las manos de Jesús, y entonces todo lo que hacemos esta dentro del eterno plan de Dios. Hay que disfrutar el trabajo diario reconociéndolo como una bendición de Dios.

Porque Dios puso eternidad en el corazón del hombre: (vr. 11)

La vida del ser humano esta ligada a la eternidad diseñada por Dios, el hombre fue creado a la imagen y semejanza de Dios (Gn- 1:26) y le dio dominio sobre todos los animales y se le confío el trabajo de administrar la tierra. Y todo lo que el hombre y la mujer hagan aquí sobre la tierra tiene que ver con la eternidad, ya sea en el infierno o en el cielo con Dios. Si el ser humano se reconcilia con Dios y vive para servirle pasará la vida eterna con Él. Entonces hay que reconocer a través de la gracia de Dios que él todo lo hizo hermoso en su tiempo “Y vio Dios que era bueno” Dios en su perfecta voluntad se manifiesta como fundador y Rey de la creación, y en su perfecta voluntad puso eternidad en la vida del hombre. Pero el hombre no tiene comprensión total de dicha eternidad, es decir no tiene control de los tiempos y las sazones que el Padre puso en una solo potestad.

Porque la vida en Dios puede ser disfrutada en abundancia aquí sobre la tierra: (Vr. 12)

Yo he conocido que no hay para ellos cosa mejor que alegrarse, y hacer bien en su vida”

Hay que disfrutar la vida en compañía de Dios todos los días de nuestra existencia. La Escritura no dice que el ser humano viva del placer corporal, sino que se deleite disfrutando de una vida llena de comunión y gracia con el Padre y con el Señor Jesucristo. En Cristo las bendiciones de Dios se disfrutan con alegría y dicha, el sufrimiento y la alegría son parte de los ciclos de la vida que hay que disfrutar.

porque la vida del hombre no consiste en la cantidad de bienes que posee

Conclusión: La vida es mucho más que obtener y poseer cosas materiales. Dios quiere más bien que gocemos de una vida plena, completa y equilibrada, y ha hecho provisiones a través de su Palabra para que disfrutemos de la vida que recibimos de Él. El Señor ha prometido suplir nuestras necesidades, (Fil.4:19), así como los deseos de nuestro corazón (Sal.37:4) Pero sobre todo quiere que busquemos primero su Reino

“Buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas” (Mt. 6:33)

Sermón de acción de gracias 29 de diciembre de 2019