¿Cómo Amar a Dios?

¿Cómo Amar a Dios?

Escrito el 28/08/2019
Pastor César Jiménez


“Si me amáis, guardad mis mandamientos. Juan 14:15”

La única manera de mantener una relación viva, permanente y dinámica con Dios es amándolo, sin embargo, nadie puede manifestar amor por sus propios impulsos emociones o sentimientos, el amor a Dios es una cualidad que se desarrollo y que esta implícita en el ser humano creado a su imagen y semejanza. Sin embargo, el ser humano con naturaleza caída necesita nacer de nuevo y desarrollar esa forma de expresión de amor hacia el Señor. 

Desarrollar El Habito De Meditar En Su Palabra: 

“Nunca se apartará de tu boca este libro de la ley, sino que de día y de noche meditarás en él, para que guardes y hagas conforme a todo lo que en él está escrito; porque entonces harás prosperar tu camino, y todo te saldrá bien”

Mientras Dios se ocupa de modelarnos como sus hijos, al mismo tiempo se convierte en el alfarero de nuestra alma y nos proporciona los elementos para que nos ocupemos de continuar siendo transformados en todas y cada una de nuestras formas de vida. 

 Vivir acompañados de la Palabra de DiosEl Señor nosproporciona las Escrituras como una guía diaria para tener un comportamiento digno de hijos de Dios. “Nunca se apartará de tu boca” Este consejo de Dios fue inspirado por el Espíritu Santo para que nunca dejemos de mencionar la perfecta voluntad de Dios y sus mandamientos santos, justos y buenos. 
 Practicar la meditación de las palabras de vida“…sino que de día y de noche meditarás en él…” La meditación en la Palabra no tiene nada que ver con la concentración mental como el yoga o algo parecido, sino más bien esta en un concepto de recordar, reconocer y enderezar nuestras vidas a la luz del consejo santo, meditar es pensar y grabar en el corazón para que Dios tenga el control sobre nosotros. 
 Atesorar la Palabra de Dios: “…para que guardes y hagas conforme a todo lo que en él está escrito…” Guardar aquí es llevar la instrucción de Dios grabada en el corazón para obedecerla voluntariamente con amor. Una de las recomendaciones de Josué a los israelitas fue guardar las palabras y obedecerlas en la tierra a la que iban a entrar para poseerla, porque esa tierra era la herencia de Dios y porque ahí había personas con costumbres distintas y totalmente apartadas de la santidad, grandeza y pureza del Dios de Israel, ellos llevarían el nombre del Señor como estandarte y serían portadores de la única verdad para el mundo.  
 Amar a Dios es el principio de un pueblo bendecido en todo: “...porque entonces harás prosperar tu camino, y todo te saldrá bien”

Todo lo anterior nos conduce a mantener una comunión diaria con Dios, una comunión que transmita a nuestro espíritu el conocimiento de la persona de Dios a través de su lectura diaria, un tiempo cotidiano de oración y exaltación a nuestro Señor, y una obediencia voluntaria a su Palabra. Todo esto es un principio dador de vida y bendición divina hacia el ser humano necesitado de tener esta dichosa experiencia. 

Como consecuencia su Palabra nos aconseja aparatarnos de las malas amistades, las malas conversaciones y de los malos hábitos: 

 Amar a Dios es vivir con rectitud“Bienaventurado el varón que no anduvo en consejo de malos, Ni estuvo en camino de pecadores, Ni en silla de escarnecedores se ha sentado” Este es un consejo con un principio que proporciona por sí mismo dicha y felicidad en los hijos de Dios, y es al mismo tiempo una promesa con contentamiento de bienestar porque quien siga este mandamiento será siempre una fuente de bendición y florecerá en medio de todas las circunstancias de la vida. Esa es la razón por la que no debemos escuchar los consejos de los burladores, ni de las personas que viven sin temor delante de Dios y por lo tanto tienen una vida sin control, hemos sido apartados por Dios, separados para un propósito santo aquí en la tierra.
 Amar a Dios es cuidar nuestra boca: “No erréis; las malas conversaciones corrompen las buenas costumbres1ª Corintios 15:33. Otra manera de amara a Dios es aparatarnos de las conversaciones ociosas y llenas de toda maldad, permanecer ahí nos puede ir robando el amor por Dios y su Palabra
 Amar a Dios es dejar los malos hábitos: “En mi corazón he guardado tus dichos para no pecar contra ti”. (Sal. 119:11) Debemos organizar nuestra vida de acuerdo a la Palabra de Dios con propósitos específicos: Que Dios limpie siempre nuestro camino cuando guardamos su Palabra, mantenernos siempre dentro de su voluntad y hacer de su Palabra nuestro principal tesoro. 

 

Así podremos amar siempre a Dios cada día de nuestra vida y nunca nos separaremos de Él. 

AMÉN