El Matrimonio a semejanza de Cristo y la Iglesia


Estudio 2

Pacto Matrimonial


Introducción:

     Lo más importante que podemos decir al mundo acerca del matrimonio, es que el matrimonio es la representación de Dios. En Cristo, Dios ha hecho un nuevo pacto con su pueblo, este pacto se caracteriza por el compromiso de Dios a través de Jesucristo como el esposo de la iglesia. Cristo como el salvador promete cuidar, sustentar, alimentar y conducir a la iglesia. El matrimonio entre un hombre y una mujer fue diseñado desde el principio para ser el reflejo y la representación de esa relación de pacto comprada con sangre.

     Por esa razón Pablo cita Génesis 2:24:

El hombre deja a su padre y a su madre, y se una a su mujer, y los dos se convierten en uno solo” y después agrega el apóstol; “Eso es un gran misterio, pero ilustra la manera en que Cristo y la iglesia son uno”.

La acción de dejar a los padres y unirse a la esposa, formando la unión de un solo ser, tiene la intención desde el principio, de mostrar este nuevo pacto: Cristo dejando a su Padre, tomando a la iglesia por novia, y uniéndose a ella en unión eterna de un solo espíritu.

1.        El Matrimonio Un Modelo De Cristo Y La Iglesia

     En la lección anterior hablamos del matrimonio como un diseño de Dios, que implica el concepto de una solo carne mediante la unión de un hombre y una mujer. Las exposiciones de Jesús y de Pablo en el Nuevo Testamento, dejan muy en claro que el matrimonio no es una obra humana. La frase “…lo que Dios juntó…” (Mt.19:6) significa que es obra, creación y diseño de Dios.

     En Efesios 5:31,32, se expresan claramente los conceptos que elevan el matrimonio a la dignidad de ser la representación de Dios, o más detalladamente la relación de Cristo y la iglesia. En el versículo 31, Pablo hace una referencia a Génesis 2:24

Por esto dejará el hombre a su padre y a su madre, y se unirá a su mujer, y los dos serán una sola carne

Luego en el 32, señala que el matrimonio es un misterio, pero ilustra la manera en que Cristo y la iglesia son uno.

     En otras palabras, el pacto que involucra dejar al padre y a la madre, para unirse a la esposa y ser un solo cuerpo, es la representación de pacto entre Cristo y la iglesia.

¿Qué nos enseña esto?, ¿Cuáles son los aspectos que debe seguir todo matrimonio para ser la imagen de la relación de Cristo y la iglesia?

Primero: El hombre fue diseñado con las capacidades físicas y espirituales para poder cuidar de la esposa, tal y como Cristo cuida de la iglesia.

Dios creo a Adán a su imagen y semejanza Gn. 1:27, (Adam) se traduce en el Antiguo Testamento como Adán, (el primer nombre propio) “Adam”, es una de las principales palabras hebreas usadas en la Biblia para referirse al ser humano como “hombre”.

Adán fue creado a la “imagen de Dios” Esta frase muestra un concepto particular de la naturaleza humana; es decir aquello que corresponde en lo social a la naturaleza divina. Quiere decir que el hombre tiene la capacidad de poder tratar a la mujer con los cuidados y propósitos que Cristo tiene para la iglesia, descritos en Ef. 5: 22-32

El hombre fue creado para ser cabeza de la mujer (gn.2:18-23; 1ª. Timoteo 2:8-15)

El hombre debe conducir, cuidar, amar, sustentar y santificar a la esposa a costa de su propia vida, así como Cristo lo hace con la iglesia (Ef. 5: 25-29)

 

Segundo: La mujer fue creada para acompañar al hombre, y serle fiel compañera (Pr. 2:17), y ayudarlo en las tareas encomendadas por Dios. (Gn. 2:23; 1:28)

La mujer entonces debe sujetarse a su esposo en todo (Ef. 5: 22) de manera voluntaria y por amor y respeto.

Tener una conducta casta y respetuosa, así como un atuendo moderado (1ª. Pe. 3: 2,3), estos consejos bíblicos, colocarán a la mujer en el lugar pensado por Dios en el santo estado del matrimonio.

Reconocerlo como cabeza o líder en la relación matrimonial.

Sujetarse a el esposo como la iglesia está sujeta a Cristo. (Ef. 5:24)

2.       Entender el elevado concepto del matrimonio como Dios lo concibió.

     Una vez planteado lo anterior a cerca del matrimonio al modelo de Cristo y la iglesia, pasaremos a lo siguiente. Cuando Dios decidió crear la humanidad a su imagen, creo el matrimonio. La imagen de Dios se presenta primordialmente con un singular concepto social o comunitario de Dios. En Gn. 1: 27, encontramos que la imagen de Dios queda plasmada en el ser humano como hombre y mujer, no como un individuo solitario sino como dos personas, que al continuar la narración de Génesis en 2:24, encontramos que en realidad son uno. Entonces reiteramos que el matrimonio:

Es la base sólida de la gracia, si el matrimonio es una analogía de Cristo y la iglesia, entonces se debe experimentar la esencia de esa relación de amor y perdón.

Cada momento del matrimonio se debe vivir sobre la dependencia del perdón, primero en forma vertical, de Dios al hombre, y luego en forma horizontal, hacía nuestro cónyuge.

El matrimonio se debe construir sobre la base del perdón (Col. 2:13,14)

El matrimonio debe tener temor y entendimiento de la ira de Dios (Col.3:6), lo que los matrimonios necesitan para vivir a imagen del hogar celestial es tener un profundo entendimiento de la ira de Dios, porque de lo contrario el matrimonio se diluye a meras relaciones humanas y pierde su gloria bíblica.

 

3.       La Misión del matrimonio hacía el mundo

 

     La realidad de la gracia celestial debe ser llevada hacia afuera del hogar como un testimonio de que Cristo es en todo sentido el ejemplo a seguir. El matrimonio debe mostrar la gracia recibida de Dios por medio del pacto de amor y fidelidad.

     Pablo en Efesios 5: 21-33, hace una analogía de del matrimonio a semejanza de Cristo con la iglesia. En esa relación Cristo ama, sustenta, purifica y sostiene a la iglesia con el precio de su vida y su sangre derramada. Los esposos se deben entregar en una relación de amor que se asemeje a la forma en que lo hizo Cristo por la iglesia, y las esposas deben ser ejemplo de la sujeción de la iglesia a Cristo. De esta forma el hogar cristiano lleva este modelo para ayudar a otros a establecerlo en sus propias casas.

Colosenses 3:12-13 nos enseña la forma de vivir como un pueblo santo y escogido.

Lleno de entrañable misericordia

Humildad y mansedumbre

Llenos de paciencia

Soportándose con amor y perdón permanente

Vestidos de amor perfecto.

Conclusión:

     El matrimonio fue destinado a ser entidad única para representación de la gracia de Dios sobre la tierra. Esencialmente para eso es el matrimonio, para exhibir la gracia fiel de Dios al pacto.

Este es el ideal que debemos perseguir en el matrimonio, dos personas que se humillan a sí mismas y que buscan cambiar su manera de vivir para suplir las necesidades físicas y espirituales de su cónyuge, están tratando de igualar su relación a la de Cristo con la iglesia, están trayendo a sus vidas la vida celestial y la paternidad de Dios.