Los fundamentos bíblicos del matrimonio

Los fundamentos bíblicos del matrimonio

3

Estudio 2

Discipulado familiar

Texto base: Gn. 1:27-28; 2:18-25; Mt. 19:3-6


Acercamiento Al Tema

Cada individuo es en esencia el producto terminado de lo que su hogar es o fue, y la esencia del hogar es el matrimonio que lo constituye. La esencia y base vital de la familia es el matrimonio que la forma. No existe relación en la experiencia humana que más determinantemente impacte el desarrollo y funcionamiento del ser humano en este mundo que la relación con sus padres y con su cónyuge. Por lo que, no hay institución más estratégica para que Dios sea dado a conocer en la comunidad que el matrimonio, pero al mismo tiempo y por el mismo motivo es también el punto estratégico más atacado por el diablo en su intento de destruir la sociedad humana. Como enfatizamos en el estudio anterior, no hay institución divina más asaltada y atacada por el diablo que el matrimonio. Esta es la razón de que necesitamos regresar a la Palabra, al Manual del Fabricante para conocer los fundamentos y echar mano de los recursos provistos por Dios para que el matrimonio sea lo que Él siempre ha querido que sea.

 

Primer Fundamento:

El Matrimonio Es Idea, Diseño Y Creación Total De Dios, Y No Del Hombre.

(Gn. 2:18,22; Mt. 19:4)

 

·       Antes que el estado, que la escuela, que la iglesia, Dios creó el matrimonio como la esencia de la familia para que ésta fuera la piedra angular de la sociedad humana.

·       Lo anterior establece de una manera definitiva el hecho de que, al no ser el matrimonio idea del hombre, jamás pasará de moda y seguirá siendo la esencia de la familia hasta que Dios le ponga punto final a este orden presente.

Segundo Fundamento:

Dios creó el matrimonio sobre el principio de independencia emocional, espiritual y económica (Gn.2:24; Mt.19:5)

 

·       El Matrimonio funcionará saludablemente y de acuerdo a la justicia de Dios cuando sus dos integrantes obedezcan el mandamiento y asuman la responsabilidad de independizarse del núcleo familiar paterno a fin de fundar un nuevo núcleo.

·       El mandamiento se le da al hombre porque el varón es cabeza en la relación y por tanto, responsable de este asunto. Pero el mandamiento es para los dos, los dos deberán asumir la responsabilidad.

 

Tercer Fundamento:

La unión mística “…y se unirá a su mujer, y los dos serán una sola carne...”

(Gn. 2:24; Mt. 19:5)

·       Esto implica una unión o integración espiritual y emocional.

·       En el momento en que un hombre y una mujer se unen en matrimonio, Dios los hace una sola carne, así los considera y así los declara.

·       Este milagro de Dios trae sobre la pareja la segunda implicación, la implicación de _ comunicación. Al declararlos Dios " una sola carne" Dios está poniendo sobre la pareja la responsabilidad de comunicarse. La unión es un hecho desde la perspectiva de Dios, pero al mismo tiempo es un proyecto emocionante de crecimiento por medio de la comunicación.

 

Cuarto Fundamento:

El carácter permanente del matrimonio “… por tanto, lo que Dios ¡untó, no lo separe el hombre"

(Mt. 19:6)

 

·       El divorcio no es parte del plan original de Dios. Dios diseñó el matrimonio para que fuera una experiencia hermosa de crecimiento de toda la vida. Esa es la justicia de Dios y esta es su voluntad perfecta.

·       El divorcio fue idea del hombre y entró a la experiencia del matrimonio por causa la dureza del corazón humano, pero jamás fue visto como una solución. Moisés permitió Israel dar carta de divorcio, pero sólo como una estrategia de mal menor, como una estrategia del mal menor, como una salida de emergencia que evita un mal mayor en una situación a la que ya no le queda otra alternativa por causa de la naturaleza caída del ser humano. El cristiano entra al matrimonio con este principio en mente: el matrimonio es para toda vida. Cuando los problemas serios se presentan, el que conoce a Dios por medio de Jesucristo debe luchar hasta el último momento sin escatimar esfuerzos ni recursos para salvar el matrimonio, porque en el plan original de Dios, el matrimonio es para toda la vida.

 

Quinto Fundamento:

El pacto de fidelidad y consagración sexual mutua

(Mt. 19:9; Heb. 13:4)

 

·       El matrimonio se levanta sobre el fundamento de la fidelidad sexual mutua que constituye la fibra íntima del matrimonio como pacto de compañía. Sin el ingrediente de la fidelidad sexual, no hay matrimonio. Por eso, el adulterio es enfocado y definido en el pacto de Dios con Israel como algo nefasto que atenta contra la integridad del matrimonio, de la familia, de la comunidad de fe, y del mismo pacto.

·       De acuerdo con la enseñanza del Señor Jesús en su Sermón del Monte y en Mateo 19:9, la infidelidad sexual se origina en el corazón, el varón es el primer responsable ante Dios al respecto, y es un atentado que de hecho destruye la integridad y la esencia del matrimonio.

Sexto Fundamento:

El carácter heterogéneo exclusivo del matrimonio

(Gn. 1:27)

 

·       El auto llamado tercer sexo no es creación de Dios. Dios sólo creó al hombre, hombre y a la mujer, mujer. El tercer sexo no existe en el diseño original de Dios. La homosexualidad es una perversión humana del don divino de la sexualidad. La homosexualidad es rebelión contra Dios.

·       Por tanto, dos hombres homosexuales o dos mujeres lesbianas no constituyen un matrimonio delante de Dios. En el diseño original de Dios, el matrimonio está formado exclusivamente por un hombre y una mujer comprometidos mutuamente por el pacto santo de compañía; y así será hasta que el Señor Jesús regrese por su iglesia.

Conclusión. El matrimonio, a parte de la salvación, es el don más precioso con el que Dios ha querido bendecir a la raza humana. Es el único medio por el que el ser humano debe nacer y venir a este mundo. Es el primer instrumento de formación que Dios tiene para cada ser humano. Debido a que nació en el corazón de Dios y está fundamentado en sus principios eternos, el matrimonio es para toda la vida, y hasta que el Señor Jesús regrese por su iglesia.