Cristo Sacerdote para siempre

Cristo Sacerdote para siempre


Lección 9

Hebreos

Texto base: Heb. 7:1-10


No podemos dejar inconcluso el tema con el que concluye el final del capítulo 6, el cual se refiere a que Cristo penetró hasta adentro del velo del santuario celestial y fue así constituido Sumo Sacerdote e intercesor de nuestras vidas. Este contexto nos sirve de base para abordar el tema a tratar en el capítulo 7, donde se enfatiza que Cristo constituye el Sacerdocio eterno según el orden de Melquisedec.

El pasaje de referencia que toma el escritor de los Hebreos es Gn. 14 donde se nos narra que Abraham salió a hacer guerra al rey opresor Querdorlaomer a quién se unieron otros cinco reyes a quienes había oprimido por 12 años, cuando estos reyes atacaron la ciudad de Sodoma donde vivía Lot el sobrino de Abraham lo tomaron prisionero junto con todos sus bienes. Esa fue la razón por la que Abraham aunque no era un hombre de guerra tuvo que salir a pelear contra ellos. Dios le dio la victoria a Abraham, y le permitió traer consigo todo el botín de la guerra. A regresar Abraham le salió al encuentro el rey y sacerdote Melquisedec, quién era rey de Salem, nombre antiguo de la ciudad de Jerusalén.

Cristo Es Perfecto Sacerdote Para Siempre

“Confiemos en el Sacerdocio perfecto de nuestro Señor Jesucristo, el hizo el sacrificio perfecto para siempre por nosotros”

A través de este estudio podremos comprender las características del sacerdocio de Melquisedec perfeccionadas en Cristo.

Trasfondo Histórico: El sacerdocio era la parte central y la más importante del judaísmo debido a que a través del sacerdocio ellos podían ofrecer los sacrificios y así obtener el perdón de sus pecados.

Contexto Temático: Ahora en Cristo no necesitamos ofrecer más sacrificios, Él se ofreció una sola vez y para siempre como el Cordero de Dios que quita el pecado del mundo.

¿Quién era Melquisedec?

Era rey de justicia, rey de paz. Aunque tenemos poca información de este personaje, el libro de los Hebreos contiene la mayor información sobre su oficio sacerdotal. Según Génesis 14 Melquisedec era un sacerdote y rey de Salem (nombre antiguo de Jerusalén), fue sacerdote del Dios Altísimo, y el bendijo a Abraham “Bendito sea Abram del Dios Altísimo, Creador de los cielos y de la tierra” Melquisedec es un tipo de Cristo en el ministerio de Sumo Sacerdote.

Hecho semejante al Hijo de Dios:

“sin padre, sin madre, sin genealogía; que ni tiene principio de días, ni fin de vida, sino hecho semejante al Hijo de Dios, permanece sacerdote para siempre”

Esta expresión ilustra que Cristo no tiene principio ni fin, su sacerdocio es inconmovible.

Cristo Sacerdote Universal

El significado literal del título de Melquisedec es Rey de paz (Salem proviene de la misma raíz hebrea que shalom, "paz"). Así que con esta seguridad que ofrece el Espíritu Santo a través de esta carta epistolar, podemos estar seguros del sacerdocio perfecto y eterno de Jesucristo porque es completo y universal, es decir, extensivo a todo el mundo porque el sacerdocio de Melquisedec no era de la tribu de Leví, era un sacerdocio abierto para todos los hombres, en Él hay perdón para siempre, ya no necesitamos traer más ofrendas de animales para el sacrificio. Así en base a este tipo del sacerdocio y reinado Mesiánico, Jesucristo es nuestro Rey y Sacerdote eterno, según el orden de Melquisedec. Hay que distinguir que este sacerdote no era Cristo, pero fue creado por Dios como figura del Sacerdote y Rey perfecto, Cristo nuestro Rey de Paz.

Por otro lado, era necesario desde la perspectiva del escritor de Hebreos que Cristo se manifestará sacerdote eterno porque con su sacrificio termino el sacerdocio levítico, cesaron los sacrificios, pero mientras los judíos aceptaban esta realidad que de cualquier manera terminaría con la destrucción del templo, el autor les tiene que escribir sobre esto a los judíos hebreos receptores de la carta.

Un Sacerdocio Superior

Superior al sacerdocio levítico: El sacerdocio de Melquisedec era universal, no nacional: Los sacerdotes de la tribu de Leví ejercían un sacerdocio exclusivo para Jehová y exclusivamente para los judíos, ellos no podían ministrar para ninguna otra persona que no fuera de su nación, sin embargo, Melquisedec que apareció mucho antes que el sacerdocio levítico fue un sacerdocio universal, para todas las personas. Así ejemplifico lo que sería el sacerdocio de Cristo para el mundo.

Los judíos para dirigirse a Dios lo hacían dándole el título de “Adonay” que significa el Señor. Sin embargo, Melquisedec le llamó el Dios Altísimo (El Elyón), un nombre más universal para Dios. El título representa que Dios es poseedor del cielo y la Tierra, que es Dios sobre todos y sin ninguna distinción nacional o universal. El Dios Altísimo está sobre judíos y gentiles, y se menciona en las Escrituras por primera vez en relación con Melquisedec y con Abraham que también fue llamado de entre los caldeo o babilonios, es decir también tuvo un extracto gentil y de sus lomos nacieron los israelitas.

Un rey justo y pacifico:

Melquisedec, aunque rey de justicia y paz, no podía justificar a los hombres darles paz. Su sacerdocio era un mejor tipo del sacerdocio de Cristo que el levítico, pero seguía siendo un tipo. Solo el Sacerdote divino podía dar justicia Paz.

"Justificados, pues, por la fe, tenemos paz para con Dios por medio de nuestro Señor Jesucristo".

Ese es el orden necesario: justicia y luego paz, Cristo da paz al darnos justicia.

"Y el efecto de la justicia será paz; y la labor de la justicia, reposo y seguridad para siempre" (Is. 32:17).

La sangre de Cristo hizo lo que no pudieron la de los machos cabríos o toros, los sacrificios levíticos duraban solo hasta que la persona volvía a pecar. El sacrifico de Cristo dura toda la eternidad. Una vez reconciliados con Dios por medio de Cristo, nunca se nos volverá a considerar pecadores, sino siempre justos. Cristo es el verdadero Rey de Justicia.

Abraham dio los diezmos a Melquisedec (vrs. 4-10)

Abraham le entregó a Melquisedec los mejor de los diezmos, lo primero del botín que obtuvo, lo reconoció como sacerdote. Él Lo dio libre generosamente, le dio lo mejor, no las sobras. Dio al Señor lo más selecto, por medio de su siervo Melquisedec. Así deben ser nuestras ofrendas y diezmos a nuestro Señor Jesucristo, nuestro Rey de Paz.

Para concluir esta lección es importante mencionar que la relación entre sacerdote y pueblo queda ilustrada por la acción de fe de parte de Abraham al reconocer sacerdote a Melquisedec, y que en esto se cumple el vr. 7 “…el menor es bendecido por el mayor” y este acto simbolizo que Abraham pagó también los diezmos de Leví, dicho de otra manera, con esta acción representó a todo Israel.


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