Un vistazo a Hebreos

Un vistazo a Hebreos


Lección 1

Hebreos

Texto base: Hebreos 


 

El estudio de esta carta al igual que toda la Escritura, debe estudiarse con detenimiento y cuidado minucioso. Particularmente aquí en la epístola a los Hebreos, hay que hacer la observación de que su contenido en general habla de la “preminencia de Jesucristo”. Jesucristo es superior a todos y a todo. Se trata de un libro de muchas verdades profundas, difíciles de comprender, y debido a esto necesitamos llevar a cabo un estudio exegético y detallado de todos sus capítulos, que al mismo tiempo nos aliente a seguir adelante en el camino de la fe. También a través de este estudio deberemos adquirir un compromiso a afirmar y anclar nuestras vidas en Jesús. 

Por otro lado siempre, como en toda la escritura, necesitaremos la guianza del Espíritu Santo para su comprensión y aplicación viva y eficaz en nuestras vidas. La carta a los Hebreos está basada en el sacerdocio Levítico, pero para cuando terminemos de estudiar este libro, tendremos una buena comprensión de las leyes y ordenanzas del libro de Levítico.  Los primeros tres versículos proporcionan la presentación adecuada de nuestro estudio. Pero antes de comenzar a estudiar, necesitamos un poco de trasfondo histórico para tener un buen punto de partida. 

El Trasfondo Histórico De La Carta. 

Autor:

La epístola fue escrita por un autor desconocido. Algunos dicen que la escribió Pablo, otros dicen que fue Apolos y otros, que fue Pedro, otros sugieren que otra persona. Sabemos que fue escrita por un creyente, bajo inspiración divina del Espíritu Santo. Orígenes, parece darnos la mejor respuesta; “simplemente, nadie sabe". Muy adecuada la observación puesto que el propósito del libro es exaltar a Cristo, A lo largo de este estudio nos vamos a referir al hecho de que, como al resto de la Biblia, la escribió el Espíritu Santo. 

Receptores De La Carta 

No hay referencias a los gentiles en el libro, no se mencionan ni se reflejan aquí problemas entre gentiles y judíos en el seno de la iglesia, lo cual indica casi ciertamente que la congregación a la cual va dirigida la carta era en su mayoría judía. Aunque como en todas partes siempre existien diferentes tipos de creyentes en lo que respecta a su fe.

Por lo tanto, podrían estar involucrados al menos dos grupos de personas: 

Primero, en esta comunidad de judíos había una congregación de verdaderos creyentes en el Señor Jesucristo, provenientes del judaísmo en el que habían nacido y crecido. Ahora habían nacido de nuevo, habían recibido a Jesucristo como su Mesías y Salvador personal, y se habían hecho sus seguidores. El resultado fue una hostilidad tremenda por parte de su propio pueblo: destierro de sus familias, persecución y sufrimiento de muchas clases, aunque todavía no el martirio (10:32-34; 12:4). Sufrieron mucho, pues fueron perseguidos por sus compatriotas judíos y tal vez también por el imperio romano.

Por otro lado: podría haberse referido también a un grupo de cristianos hebreos que estaban convencidos intelectualmente, pero no estaban decididos a hacer un compromiso de fe con Jesús.

Es probable que desde pentecostés haya habido personas convencidas de que Jesús es el Cristo y nunca se entregaron a Él. Estos hebreos no cristianos, convencidos intelectualmente pero no comprometidos espiritualmente son también parte del grupo de los destinatarios de esta carta. 

“Por tanto, es necesario que con más diligencia atendamos a las cosas que hemos oído, no sea que nos deslicemos. Porque si la palabra dicha por medio de los ángeles fue firme, y toda transgresión y desobediencia recibió justa retribución, ¿cómo escaparemos nosotros, si descuidamos una salvación tan grande?” (2:1-3)

Lo que si es un hecho; es que los creyentes receptores de la carta debieron tener cierto tiempo suficiente para aprender, por cómo se refleja en la carta:

“Porque debiendo ser ya maestros, después de tanto tiempo, tenéis necesidad de que se os vuelva a enseñar cuáles son los Primeros rudimentos de las Palabras de Dios; y habéis llegado a ser tales que tenéis necesidad de leche, y no de alimento sólido (5:12)”.

En otras palabras, el escritor les está diciendo: tuvieron tiempo suficiente para madurar, pero no son maduros.

Fecha En Que Fue Escrita Esta Epístola: 

La carta debió escribirse después de la ascensión de Cristo, que ocurrió al rededor del año 30 d.C., y antes de la destrucción de Jerusalén en el año 70 puesto que el templo aún estaba de pie, probablemente se escribirá cerca del 70, quizás en el 65. 

Sabemos que no hubo misioneros apostólicos enviados desde Jerusalén hasta al menos siete años después de haberse fundado la iglesia allí. Probablemente, poco tiempo después de aquello, los apóstoles habrían llegado a esta comunidad judía, tal vez muchos años después de haberla alcanzado. 

En cuanto al lugar en que fue escrita, tenemos solo la referencia del capítulo 13:24 “…los de Italia os saludan.”

Tema Central De La Carta: 

El tema general es la superioridad o preeminencia de Cristo. Él es superior a los ángeles, es mayor que cualquier ritual o simbolismo del antiguo pacto, es mayor que cualquier persona del Antiguo Testamento. 

En los primeros tres versículos tenemos una especie de resumen de toda la epístola, comienza con la superioridad general de Cristo sobre todo y sobre todos. Aborda la enseñanza hablando de la superioridad de Cristo con respecto a los ángeles; luego con respecto a Moisés, a Josué, a Aarón y su sacerdocio; luego con respecto al antiguo pacto; la superioridad del sacrificio de Cristo con respecto a los sacrificios antiguos; y la superioridad del testimonio de Cristo, sobre cualquier otro personaje del Antiguo Testamento. Así es como queda delineada la estructura de la carta a los Hebreos.  

La palabra clave a lo largo de la epístola es (“mejor”)Tanto para referirse a Cristo como al Nuevo Pacto de Dios con su pueblo a través de la persona de Jesús.  

Parcelación De La Epístola De Santiago: 

La epístola a los Hebreos centra su enseñanza en cuatro grandes temas que tienen el propósito de afirmar la fe de este grupo de judíos en Jesucristo, y desde luego, el Espíritu Santo deja un poderoso mensaje para la iglesia de hoy en todo el mundo. Estas cuatro grandes secciones integran el gran tema de la carta: 

  • La superioridad de la persona de Jesucristo
  • La superioridad del ministerio de Jesucristo
  • La superioridad del Nuevo Pacto en Jesucristo
  • La superioridad del camino de la fe.  

 

Son cuatro grupos de estudio que veremos desglosados por capítulos, temas y subtemas contenidos en la epístola a lo largo de sus trece capítulos. 

PARCELACIÓN DE CLASES

Lección 01

Vista Panorámica E Introducción A La Lección 

 

Lección 02

Cristo Superior A Los Profetas Y A Los Ángeles 

1:1-14

Lección 03

Cristo La Firme Ancla Del Alma 

2:1-18

Lección 04

Mantengamos Firme Nuestra Confianza En Cristo

3:1-19

Lección 05 

Cristo El Verdadero Reposo De Dios 

4:1-13

Lección 06 

La Superioridad Del Ministerio Sacerdotal De Cristo

4:14-5:11

Lección 07 

La Certeza De Nuestras Promesas Está Garantizada En Cristo 

6:1-8

Lección 08 

Cristo El Cumplimiento De Las Promesas

6:9-20

Lección 09

Cristo Sacerdote Para Siempre

7:1-10

Lección 10

El Sacerdocio De Cristo Superior Al De Aarón

7:11-28

Lección 11

Cristo Mediador De Un Mejor Pacto

8:6-13

Lección 12 

El Ministerio Cristo Como Santuario Celestial Superior A Los Sacrificios Terrenales 

9:1-15

Lección 13 

La Grandeza Del Sacrificio De Cristo Como Mediador Del Nuevo Pacto

9:16-25

Lección 14

Cristo La Perfección De Los Sacrificios Antiguos 

10:1-18

Lección 15

Cristo El Camino Nuevo Y Vivo 

10:19-25

Lección 16

Cristo La Convicción De Nuestra Fe

11:1-7

Lección 17

Cristo El Ejemplo De Nuestra Fe Y Fidelidad

11:8-16

Lección 18

El Ejemplo De Los Patriarcas Y El Ejemplo De Moisés 

11:17-29

Lección 19

La Victoria De La Fe

11:30-40

Lección 20 

La Necesidad De La Disciplina De Dios En La Carrera De La Fe 

12:1-17

Lección 20

La Gran Conclusión Un Llamado Al Amor Fraternal

13:1-17

 

 


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