Jacob es bendecido

Jacob es bendecido

Escrito el 15/03/2019
Iglesia Rey de Gloria


“Ya no te llamarás Jacob, sino Israel porque has luchado con Dios y con los hombres y has vencido.” (Gn. 32:28)

Lección 10

Génesis

Texto base: Génesis 29 al 33


En la lección anterior estudiamos el nacimiento y la bendición de Jacob mediante el engaño. Como consecuencia del engaño a su padre y su hermano, Jacob se ve forzado a huir, sin embargo durante su viaje él se encuentra con Dios. El encuentro de Jacob con Dios en Bet-tel fue determinante en la historia de su vida. Jacob llego a la tierra de Harán confiando en que Dios le concedería la esposa que él esperaba.  Aún sin tener un conocimiento adecuado de Dios, Jacob no ha olvidado el encuentro que tuvo con él en Bet-el donde el Señor le concedió ese encuentro anhelado. Allí Jacob hizo ciertas declaraciones importantes; llamó a aquel lugar “casa de Dios y puerta del cielo”,  levantó allí el primer altar a  Dios, y prometió volver llevando al Señor los diezmos de todo lo que el hubiere ganado.

 

     Su entrada a la tierra de Harán no pudo ser mejor, de inmediato se encontró con su amada Raquel y fue bien recibido en la casa de Labán su futuro suegro. Ahora Dios comenzaría a ejecutar su plan para dar inicio al “nacimiento de una nación”, Jacob es el patriarca clave en la multiplicación de la nación de Israel

 

1. Los Matrimonios de Jacob con las Hijas de Labán (Cap.29)

     Una vez identificado por Labán Jacob pidió la mano de Raquel por quién se ofreció a trabajar siete años para tenerla por esposa. La respuesta de Labán fue astuta y con malicia premeditada.

 

·       Jacob trabaja para Labán siete años: El amor interesado en el casamiento con Raquel fue suficiente para que Jacob trabajara para su suegro; según costumbre de aquella época, que aún se mantiene en algunos lugares, el novio debía pagar por la joven con quien quería contraer matrimonio, Jacob ofreció su trabajo como pago para casarse con Raquel. trabajó  en los rebaños de Labán siete años que le parecieron poco tiempo porque él la amaba (Gn. 29:20)

·       Engañado por su suegro: llegado el tiempo pidió a la mujer por quién había trabajado (vr.21) y Labán hizo todos los preparativos para la fiesta de bodas pero esa noche fue Lea la que le fue entregada. El velo de la desposada y la oscuridad de la noche facilitaron el engaño. ¿Sería el pago del engaño que hizo a su padre?

·       La propuesta de Labán: Labán no se inmuto ante el reclamo de Jacob, le argumentó la costumbre de casar primero a la mayor (vr.26, 27). Cumple la semana del festejo y trabaja otros siete años por Raquel.

·       El nuevo compromiso de servicio: al terminar la semana del festejo Jacob recibió a Raquel por esposa asegurando así otros siete años de trabajo a su suegro. (vr.28) La legislación posterior (Lv 18:18) prohibió tener simultáneamente por esposas a dos hermanas.

·       Otras costumbres: de acuerdo a las costumbres de los lugareños Labán entregó al tiempo de cada hija a las criadas de sus hijas; Zilpá con Lea y Bilhá con Raquel.

 

2. La Rivalidad Entre las Mujeres de Jacob (29:31- 30:24)

     Como era de esperarse, al tener Jacob dos mujeres (hermanas) surgieron rivalidades entre ellas debido al desequilibrio emocional, tanto en ellas, como en el propio Jacob. Por un lado Raquel no podía engendrar hijos mientras Lea procreó, y fue fértil.  La rivalidad entre las hermanas, esposas de Jacob establecen una de las historias desagradables en la Biblia; debido a lo anterior el Señor regula y prohíbe el casamiento de un hombre con dos hermanas. (Lv. 18:18)

 

La bendición de la no amada: El Señor le concedió hijos a Lea,  mientras Raquel permaneció estéril (29: 32-35)

Los nombres de los hijos de Jacob se relacionan con palabras hebreas que tienen sonido similar y que tenían un significado de acuerdo al estado de ánimo de las mujeres al momento de dar a luz. Por ejemplo, Rubén se asemeja en el sonido a las palabras hebreas que significan; (ved un hijo)

Estos fueron los hijos de Lea:

·       1º. Rubén: “ved un hijo” (vr.32) 

·       2º. Simeón: “ha oído” vr.33  

·       3º. Leví: “unión” “Ahora sí me amara...” vr. 35  

·       4º. Judá: “alabanza” vr. 35 

 

Los hijos de Bilhá: La desesperación de Raquel, aunque amada de Jacob sintió envidia por su hermana al grado de reclamar a Jacob ¡Dame hijos!, “o si no, me los das ¡me muero” Raquel pasó por alto que el que otorgaba la vida era Dios (30: 1-8). En un pensamiento equivocado de la maternidad, encontró una sustituta en su sierva Bilhá la cual dio a luz.

·       5º. Dan: “justicia” vr.6

·       6º. Neftalí: “contienda, luchas de Dios”

 

La sustituta de Lea: otra suplente, Lea siguió la batalla a su hermana entregando también a su sierva Zilpa; la cual dio a luz.

·       7º. Gad: “buena suerte” vr.9

·       8º. Aser: “bendito” vr. 13

 

Los otros hijos de Lea: Otra actitud completamente equivocada de Lea al procurar ser fértil de nuevo. Dios concede la vida, no la magia: Rubén el hijo de Lea, trajo del campo unas mandrágoras. Las mandrágoras eran unas semillas amarillas y eran sumamente apreciadas porque se les atribuía un poder mágico especial para la fertilidad. Raquel pensó que esa era la respuesta a su infertilidad, e hizo un trato con su hermana vr. 15,16 el trato era que Jacob durmiera con Lea esa noche. Así que por eso Dios le concedió nuevamente hijos a Lea y no a Raquel.

 

·       9º. Isacar:  “alquiler” el significado está basado en el acuerdo propuesto por la orgullosa Raquel (vr. 18)  

·       10º. Zabulón: “morada” vr. 19 (mi esposo se quedara...) 

 

Dios se acordó de Raquel: La misericordia de Dios mayor que la creencia de las mandrágoras. Dios se acordó de Raquel y por fin le concedió un hijo.

 

·       11º. José – “Dios ha borrado mi desgracia) (vr.23)

·       12º. Benjamín – “hijo de mi promesa” (35: 16) (Primeramente llamado “hijo de mi dolor” Benjamín nació cuando Jacob va de regreso a su tierra y pasa por Bet-el. El nacimiento del niño ocasionó la muerte de Raquel)

 

3.- El encuentro de Jacob con Dios, “Un encuentro a solas con Dios” (Gn. 32:22-32)

 

     En un intento por apaciguar la ira de su hermano Esaú que le venía al encuentro, Jacob se ve en la necesidad de reencontrase con Dios. Aquella noche histórica, Jacob cruzó el vado del río. Este río desciende cortando el valle desde las tierras orientales hacia el Jordán, a mitad del camino entre el mar de Galilea y el Mar Muerto.

 

Jacob, un hombre cuyos recursos fueron insuficientes vrs. (10,11) esta confesión de Jacob fue un buen inicio, “menor soy yo....líbrame de la mano de mi hermano”. La confesión a Dios es el principio de una victoria contundente sobre el enemigo y nuestra vieja naturaleza

 

A solas con Dios: Así se quedó solo Jacob después de pasar a su familia por el vado (cruce), y permaneció en la búsqueda de ayuda divina.

 

·       Jacob obtuvo la victoria de principio a fin, permaneció luchando con él ángel en un sólido terreno espiritual vr.24,25

·       Luchó con determinación hasta ser bendecido “Déjame, porque raya el alba”...No te dejaré, si no me bendices.” Vr. 26,27

·       Consiguió una nueva identidad: “¿Cuál es tu nombre.....No se dirá más tu nombre Jacob, sino Israel” vr.28 Aunque muchos coinciden en el significado textual del nuevo nombre (uno que prevalece), el significado más apropiado y apegado a la expresión hebrea es: “un príncipe que tiene parte con Dios”

·       La intimidad revela la esencia fundamental de la lucha “Vi a Dios cara a cara, y fue librada mi alma”

 

     La batalla que aquí relata la Biblia es la lucha que debemos librar en oración con el propósito de ser bendecidos por Dios y conocer su Santa y Bendita Voluntad. Israel se convirtió en el padre de las doce tribus de Israel. Dios convirtió en bendición los malos matrimonios de Jacob. Allí mismo Dios siguió con su plan de multiplicar la descendencia de Abraham y bendecir a todas las familias de la tierra.

Jacob se reencontró con su hermano Esaú, se abrazaron y Dios cambió la desgracia en gozo. Eso mismo quiere Dios hacer con nosotros. AMEN