La gran caída

La gran caída

Escrito el 15/03/2019
Iglesia Rey de Gloria


Lección 5

Génesis

Texto base: Génesis 3 y 4


     Dios creó al hombre para tener comunión con él a través de una relación de padre a hijo y como resultado el hombre se relacionara con Dios, consigo mismo y con todo lo que le rodeara de una manera armoniosa y perfecta. Como consecuencia natural de esta comunión perfecta, venía al hombre, también de una manera perfecta, con provisión  y sostén, identidad y sentido de misión.

 

     En el capítulo 3 de Génesis vemos como esta situación perfecta se derrumba en pedazos. Un golpe repentino vuelve toda la armonía original de la creación en discordia. Una disonancia espantosa donde se empiezan a oír  notas de odio, celos, orgullo, desobediencia, asesinato y las agonías internas de dolor, vergüenza y culpa que acompañan la situación. ¿Qué paso?  El filósofo griego Platón argumentaba que el dilema del hombre reside en el conocimiento del bien.  Porque una vez que el hombre conoce el bien, lo practica por naturaleza. Sin embargo, la revelación de Dios en Génesis y en el resto de las Escrituras nos enseña que el problema del hombre no reside principalmente en conocer el bien, sino en escoger hacer el bien en vez del mal.

 

     Génesis 3 nos describe la caída (el hombre en el libre ejercicio de su libertad moral, escoge el mal en vez  del bien); y Génesis 4 se incluye para ayudarnos a comprender las consecuencias de la caída y de la muerte espiritual que ahora oprime a la humanidad.

 

     Pero aun este panorama oscuro, triste y devastador que describen los capítulos 3 y 4 es iluminado a través de la promesa que está contenida en ese amor de  Dios hacia el hombre aun después de haber caído y en ese primer sacrificio de la historia a través del cual Dios cubre a la primera  pareja.

 

Proposición Temática:

     El hombre, habiendo sido creado por Dios   (ser moralmente libre) y puesto en el Edén en una situación de comunión y relación integral perfecta; ante la alternativa que el diablo le presenta en un contexto de conocimiento y libertad, escoge el mal que el diablo le ofrece antes que el bien que Dios le había mandado.  En ese acto el hombre trae sobre sí  y sobre su posteridad la ruina, la miseria y la esclavitud del pecado y el dolor y terror de la muerte física y espiritual.  Pero Dios no abandona al hombre en la devastación de su rebelión, sino que le  hace la promesa de la redención a fin de traerlo nuevamente a la condición original.

 

El Bosquejo De La Lección:

 

La condición y situación original del hombre.

 

Su condición original:

 

·       Creado a la imagen y semejanza de Dios

·       Creado persona moralmente libre con toda la capacidad para tomar decisiones morales entre el bien y el mal.

·       Creado con conocimiento perfecto de lo que le convenía y de lo que no le convenía.

·       Creado en una comunión y relación perfecta con Dios y con el resto de la creación.

·       Equipado con vida física sin  límite de duración.

 

Su situación original:

 

·       Puesto  en el jardín del Edén en una situación de provisión perfecta.

·       Puesto como mayordomo de Dios en medio de su creación. Esta mayordomía era un proyecto de trabajo diseñado por Dios como instrumento de desarrollo y realización del hombre como ser moralmente responsable ante Dios.

 

     A fin de darle al hombre la libertad de ser una persona moralmente responsable, Dios plantó un árbol en el centro del huerto y le mandó al hombre no comer de él. Con el mandamiento Dios lo advirtió de las consecuencias de su desobediencia: “porque el día que de el comieres, ciertamente morirás”. Si el hombre iba a ser a la imagen de Dios, ese árbol era una necesidad. Porque en la naturaleza de un robot no existe ninguna dimensión moral.  El robot está hecho para responder de acuerdo a un programa impuesto.  Para que el hombre sea realmente a la imagen de Dios, el hombre tiene que tener la libertad de tomar decisiones morales y la oportunidad de escoger, a expensas del tremendo riesgo que tal libertad representa.  Indudablemente Adán y Eva pasaban diariamente frente a ese árbol, alegremente obedeciendo a Dios a quien conocían, amaban y confiaban.  Hasta que un día, un tercer ser apareció en la escena.

 

La Presencia del Mal en el Edén.

 

     La Biblia nos presenta un ejército de seres espirituales vivos, inteligentes, con individualidad y personalidad, llamados ángeles o mensajeros, todos creados por Dios.

Se deduce de Ezequiel 28:11-19 y de Isaías 14:12-14 que algunos de estos ángeles se rebelaron contra Dios, convirtiéndose en ángeles caídos demonios, espíritus satánicos. Es en esta rebelión cósmica que el mal tiene su origen.

 

     A la cabeza de la jerarquía de esta rebelión de ángeles, está Satanás, que en Isaías 14 se le llama Lucifer.  Esta rebelión en contra del orden establecido trajo juicio y Lucifer junto con un gran número de seres angelicales que lo seguían, fue juzgado y arrojado del cielo en una caída titánica.  El nombre Lucifer le fue cambiado por Satanás.  De su arrogancia y rebelión le nació un infinito odio a Dios y todo lo que manifieste el toque o los propósitos de Dios.

 

     Fue este ser, este gran adversario de Dios y de su gente quien vino al huerto del Edén en aquella aurora del mundo y de la raza humana, y tomando forma de serpiente, tentó a Eva.

 

La Estrategia Que El Diablo Usó Contra Eva Y Adán (3:1-7)

 

o   Aisló a Eva de Adán. No le dio a la pareja la oportunidad de fortalecerse el uno al otro en su lucha por escoger el bien (Hebreos 10:24-25)

 

o   Luego, puso en tela de duda la bondad de Dios.  Logró que Eva dudara de la bondad de Dios (3:1)  ¿“con que Dios os da dicho….”?  

 

o   Frontalmente contradijo a Dios (3:4)  “No moriréis”. Ahora dos puntos de vista   

o   se levantan en  violento contraste. Satanás había llamado a Dios “mentiroso”.

o   Eva    tenía que escoger entre obedecer a Dios o al diablo.

 

o   Utilizó la estructura de la ética situacionalista  (“los fines justifican los medios”)” “…seréis como Dios…”, sin tomar en cuenta que se tenía que desobedecer a Dios.  Eva pensó ser más semejante a Dios, por ningún concepto puede ser malo.

 

o   Usó la mezcla de “la verdad y la mentira”. Le dijo a Eva que sería como Dios sabiendo la diferencia entre el bien y el mal, pero le negó y le ocultó las consecuencias nefastas.

 

o   Apeló a la sensualidad de la mujer y del hombre:

 

o   Los deseos de la carne (“Y vio que el árbol era bueno para comer”)

o   Los deseos de los ojos (“… y que era agradable a los ojos”)

o   La vanagloria de  la vida (“… y árbol codiciable para alcanzar la sabiduría”)

 

Las Consecuencia de la Caída.

 

Los efectos de la culpa:

 

Separa:

·       Separa al hombre de Dios. El hombre inmediatamente se siente extraño delante de Dios (3:8)

·       Separa al hombre de su mujer. Vieron que estaban desnudos y se avergonzaron (3:7)

 

      Causa  la muerte:

·       La separación entre Dios y el hombre se presenta inmediatamente (3:8-10) Separación que inmediatamente acciona un proceso de degeneración moral en el hombre que finalmente lo lleva a la separación eterna de su creador. Esta es la muerte espiritual.

·       La muerte física. Como consecuencia de la caída el hombre inició un proceso de desgaste físico que finalmente lo llevo a la tumba (3:19)

 

Un proceso de degeneración moral y espiritual en la vida y en las relaciones del hombre, manifestado en actos de maldad, se inicia en la familia de Adán a partir del capítulo 4 la transferencia de la responsabilidad moral o la irresponsabilidad moral aparece en el hombre:

·       La mujer culpa a la serpiente

·       El hombre culpa a la mujer y concretamente a Dios: “La mujer que me diste…”

 

Al ser Adán la cabeza federal de la humanidad, al caer él en pecado, con el cayó toda la raza. Adán ya heredo su naturaleza caída a sus hijos, y sus hijos a sus hijos y así sucesivamente hasta nosotros (Ro. 5:12.21)

 

El hombre sufre directamente los efectos de la caída:

·       A partir de ese momento el trabajo deja de ser algo fascinante y se vuelve rutinario, tedioso y aburrido.

·       Hasta este momento el hombre trabaja para su realización. A partir de la caída el hombre tiene que trabajar para realizarse y para poder comer.

·       Al ser la tierra maldita por causa del hombre. Ésta le niega al hombre su generosidad y este tiene que pelear desde entonces para arrancarle de sus entrañas el sustento diario.

 

La mujer también sufre directamente los efectos de su pecado:

·       La concepción y el alumbramiento serán muy dolorosos

·       Como característica de este orden caído, el hombre impondrá su voluntad sobre ella.

 

La presentación que los capítulos 3,4 hacen de la tragedia de la raza humana, no nos deja sin esperanza; al contrario, en medio de la oscuridad de la caída, Dios enciende la luz de la confianza a través de la expectativa de la redención.

 

·       Encontramos esperanza de redención en la acción de Dios, al cubrir con pieles los cuerpos desnudos de la primera pareja. Para poderlos vestir, Dios tuvo que derramar sangre. Esa primera sangre nos habla de sacrificio y el sacrificio nos habla de Cristo.

·       Encontramos esperanza en la acción de Dios al tomar la iniciativa en buscar a la pareja que ahora se estaba escondiendo de él. Dios nunca ha dejado de amar al hombre pecador.

·       Encontramos esperanza en la promesa de Dios, que un descendiente de la simiente de la mujer destruiría a la serpiente. Aquí vislumbramos la encarnación del hijo de Dios y su victoria sobre la muerte.