La gloria de Dios

Escrito el 16/03/2019
Iglesia Rey de Gloria


Lección 9

Éxodo

Texto base: Éxodo 35-40


Después del episodio de rebelión en el desierto, el pueblo de Israel experimento la misericordia, la clemencia, y la gracia de Dios. El resultado de la intercesión de Moisés por Israel fue una gran compasión de Dios por esta nación, El Señor decidió renovar el pacto con Israel y de esa manera continuar con ellos en su andar por el desierto.

     El pueblo arrepentido por su pecado de idolatría respondió con ofrendas generosas para la construcción del tabernáculo, así como cada uno de sus elementos indicados por Dios para la adoración del pueblo.

     Todas las personas trabajaron diligentemente en la construcción del tabernáculo, el mobiliario, y las vestiduras sacerdotales. El resultado de este trabajo agradó al Señor quien manifestó su gloria sobre el tabernáculo de reunión como testimonio de que Él estaba en medio de su pueblo. Los últimos cinco capítulos nos muestran la consagración y dedicación de un pueblo arrepentido, y por supuesto la respuesta poderosa de Dios entre ellos.

1. La Presencia de Dios en su Pueblo Motivo una Ofrenda Generosa.

·       El pueblo respondió al llamado de Dios para ofrendar como él lo había demandado.

·       Ofrendó voluntariamente cada mañana.

·       Todos presentaron una ofrenda de oro a Jehová y conforme a lo que  poseían.

·       Las mujeres ejercieron sus habilidades para ofrendar para la obra de Dios.

·       La ofrenda fue tan abundante que Moisés tuvo que impedir que el pueblo continuará ofrendando.

·       El pueblo ofrendo generosamente y aun dieron más de lo necesario, por tal motivo Moisés tuvo que detener las ofrendas del pueblo y solamente tomar lo necesario para la construcción de la morada de Dios.  La ofrenda entregada por el pueblo tuvo las siguientes características:

o   Fue voluntaria

o   Fue continua

o   Conforme a lo que se poseía cada persona del pueblo

o   Fue presentada y ofrecida a Dios.

2. La Presencia de Dios en su Pueblo Produjo Una Total Obediencia Para la Realización de la Obra del Tabernáculo. (36:8-40:33).

o   Los hijos de Israel hicieron toda la obra en conformidad con todas las cosas mandadas a Moisés. (Obsérvese la repetición de la frase "como Jehová había mandado a Moisés")

o   También hicieron las vestiduras sacerdotales como Jehová lo había mandado.

o   Moisés al ver la obra terminada, expresó que la habían hecho como Jehová había mandado y les bendijo.

o   Finalmente, Moisés hizo levantar el Tabernáculo como Jehová había mandado a Moisés, el primer día, del mes primero; a los dos años de haber salido de Egipto. El Pueblo estaba listo para esa nueva experiencia de adoración a Jehová

3. La Presencia de Dios Fue Visible a Todo Israel Como Señal del Amor Divino. (40:34-38)

o   Dios recompensó la total obediencia de Israel, al manifestar su gloria en el Tabernáculo, donde se reuniría con todo Israel (40:34).

o   Dios bendice con su presencia a todos aquellos de sus hijos que muestran obediencia a su voluntad.     

o   Dios mostró su gran amor al pueblo al manifestar su gloria en el Tabernáculo, como señal de la renovación del pacto.

o   La gloria de Dios guió al pueblo de Israel en todas sus jornadas, lo que produjo fe y esperanza en sus corazones.  

o   Dios con la expresión de su gloria revela la fidelidad a su palabras

“…y habitaré entre los hijos de Israel, y seré su Dios. Y - conocerán que yo soy Jehová su Dios que los saque de la tierra de Egipto, para habitar en medio de ellos. Yo Jehová su Dios". (29:45-46)

o   Dios expresa su amor en cada creyente, guiándole en cada uno de los pasos que da en su vida, manifestando su presencia divina como señal de su fidelidad eterna.

CONCLUSION

Dios vino a ocupar su lugar en el tabernáculo sagrado, la nube y la columna dejaron ver para que nunca volvieran a preguntar ¿esta Jehová con nosotros o no? Su presencia fue visible, constante y gloriosa, y cada vez que su presencia se movía, se movía el campamento. Aprendamos a movernos cuando Dios se mueva, hay que seguirlo a donde Él nos lleve, Amén.