Jesucristo es la vida

Jesucristo es la vida

Escrito el 17/02/2019
Iglesia Rey de Gloria


Lección 8

Evangelio de Juan

Texto Básico: Juan 4:43-54


Un Acercamiento a la Lección:

1. Este es el segundo milagro o señal que Jesús realiza a su regreso de Judea (4:54). Los milagros en el evangelio de Juan son presentados de una manera muy especial. En los Sinópticos, los milagros de Jesús son "dínamis" [manifestaciones del poder de Dios] (Mateo usa esta palabra 12 veces, Marcos 10 y Lucas 15 veces). Juan, por su parte, jamás usa la palabra "dinamis" para describir los milagros de Jesús. El usa en forma exclusiva la palabra “semeíon” 17 veces para describir los milagros del Señor.

2. Esta palabra, en su forma verbal (semaíno) significa señalar, indicar, dar a conocer algo. En otras palabras, "semeíon" es algo lleno de significado. Semeion no es un fin en sí mismo. Señala a algo más allá de sí. Es algo así como los buenos señalamientos en una buena autopista. Son instrumentos que al enseñar al hombre verdades espirituales, lo dirigen hacia Dios. Son señales que se originan en Dios y apuntan hacia Dios. Este es el propósito con el cual el Espíritu Santo, por medio de Juan, nos presenta la segunda señal del Señor Jesús. El señalamiento total de este milagro se nos da en cinco partes, como sigue:

La Lección

1- El Contexto: Una forma equivocada de acercarse a Dios y a su Cristo

Jesús venia regresando a Galilea de Judea y había pasado por Samaria, donde había pasado los últimos días. Los gentiles de Samaria habían creído en él por su Palabra y aceptaron y recibieron su persona como el Mesías de Dios (4:41-42). Los Galileos, por su parte, lo recibieron de regreso con alegría porque lo habían visto hacer milagros en Jerusalén (2:23). La fe de ellos estaba basada en "las señales" que él hacía, no en su persona como el Cristo de Dios. Esta reacción de la gente está basada en el principio ver para creer que de ninguna manera expresa la fe que honra y glorifica a Dios.

Sobre esta base es que el Oficial de Herodes Tetrarca viene a Jesús para pedirle que sane a su hijo que está al borde de la muerte en su casa en Capernaúm (27 Kms al noreste de Caná). Este vino atraído, no por el mensaje del Señor, sino por los milagros cuya fama empezaba a recorrer Galilea. El hecho de que le pide que descienda con él prueba que este Oficial ve al Señor solo como un "obrador de milagros" y no como Dios.

Pero el Señor Jesús no estaba interesado en ese acercamiento. El quería ir mucho más allá en la vida de la gente necesitada.

2. La Manifestación de la Necesidad (vrs 46-47).

La necesidad es expresada por este oficial' como algo físico, primero. Su hijo estaba gravemente enfermo, a punto de morir. Esta necesidad física presenta la condición débil, impotente y desesperada del hombre frente a algo tan sencillo para Dios como es la enfermedad física. Pero el hombre no tiene ninguna posibilidad aun cuando es hombre de posición elevada y de amplia solvencia económica. Después de todo, ¿qué es el hombre ante las necesidades serias de la vida?

Pero el oficial tenía una necesidad mayor, aun sin darse cuenta. La necesidad de entender a Jesús, no como un obrador de milagros, sino como el Mesías de Dios. La necesidad de creer en él antes que en su poder y recibirlo en su vida. Jesús por medio de su “semeion” empieza por el aspecto físico de la necesidad para terminar alcanzando el corazón del hombre.

3. La respuesta del Señor Jesús (vrs 48-50).

Es conmovedor el hecho de que aun cuando el hombre, en su necesidad, se acerca a Dios en formas equivocadas, Dios en su infinita misericordia responde y sale a su encuentro para ayudarlo y enderezarlo.

  • Ante la actitud equivocada que él es un obrador de milagros, Jesús establece el principio creer para ver (vr 48). Un poco más adelante (11:40) le dice a Marta:

"¿No te he dicho que si crees verás la gloría de Dios?"

A Tomás le dice (20:29)

"...porque me has visto, Tomás, creíste; bienaventurados los que no vieron, y creyeron".

Aquí lo que le está diciendo a este hombre necesitado es que Él, Jesús, su persona es la vía, no su poder. No debemos ir en busca de su poder, sino de su persona. Si lo tenemos a Él, con El tenemos todas las cosas (Ro. 8:3 2). Si buscamos su poder tal vez tengamos algunas de sus expresiones aisladas, pero al final nos quedaremos con sus señales y lo perderemos a Él.

Ante la necesidad del hombre, Jesús aparece aquí con toda la solvencia y suficiencia de Dios:

"Ve, tu hijo vive".

4. La Fe de Este Padre (vrs 47,49-53)

  • "Oyó..." Estaba alerta, atento a los movimientos de Jesús.
  •  "Vino a Jesús..." Aunque vino movido por las señales, de cualquier manera, vino. 
  • "Le rogó que descendiese..." Expresó su necesidad, aunque haya sido con muchas limitaciones.
  • "...Señor, desciende antes que mi hijo muera..." Insistió aun después que Jesús corrigió su actitud equivocada.
  • "Creyó la palabra de Jesús".
  • "Se fue".
  • No regresó a su casa sino hasta el otro día (vr 52).

5. Los Resultados de la Gracia y la Fe (vr.53)

 La gracia de Cristo obrando en coordinación con la fe sencilla de este hombre necesitado produjo la sanidad del joven, a distancia:  La señal (semeion).

La señal produjo fe total. El resultado no fue emoción sino fe que es entrega. Por esto, toda la señal es un (semeion).

Sin embargo, la fe que honra y glorifica a Dios desde el principio es aquella que el Señor manda en Mateo 6:

"Buscad primeramente el reino de Dios y su justicia y todas estas cosas os serán añadidas".

Por esta razón Moisés oró:

"Te ruego que me muestres tu gloria" (Ex 33:18)

y Dios le mostró su bondad, su justicia y sus caminos (Sal 103:7). Amén.