La Aventura Espera

La Aventura Espera



Santiago y Juan, que eran hijos de Zebedeo, Pedro y todos los demás, estaban muy asombrados por la pesca tan abundante. Pero Jesús le dijo a Pedro: - No tengas miedo. De hoy en adelante, en lugar de pescar peces, voy a enseñarte a ganar seguidores para mi. 

Lucas 5: 9-10 (TLA)

Sandra recibió la llamada que estuvo esperando durante toda su vida. 

Pero cuando la llamada terminó, esa misma llamada que le ofreció la oportunidad para estudiar en una de las mejores universidades del país, una extraña sensación vino sobre ella: temor. De pronto, todo lo que ella podía pensar eran expectativas y temor. ¿Qué tal si no soy tan inteligente como ellos creen? Ella pensó. ¿Qué pasaría si esto ni funciona como yo creo? ¿Qué pasa si fracaso?

Cuando Jesús, el gran maestro de Galilea, presentó a dos de sus alumnos más cercanos – pescadores sin ninguna educación formal en las Escrituras – la oportunidad de convertirse en discípulos y ganar almas para el reino de Dios, resultó ser algo muy emocionante para ellos. Pero también algo muy intimidante que les causó temor. 

Jesús les estaba pidiendo que dejaran el oficio de las redes de pesca – su forma de ganarse el pan y la única habilidad que tenían – a cambio de una vida nueva que jamás se hubieran imaginado. Pero Jesús había hecho cosas maravillosas cómo nadie. Seguirlo a Él era dar un paso hacia la aventura, un milagro viviente, con alguien que podía salvarlos a todos.

A veces Dios te llama para dejar una vida bonita y cómoda a cambio de otra vida nueva, pero completamente incierta. Una vida que requerirá completa dependencia en Él. Pero sin correr ese riesgo, te perderías la aventura, los milagros, y la provisión asombrosa que solo provienen de Dios. 

Cambia tu temor por confianza en el llamado de Dios. 

Reflexión y oración: 

  • Si tuvieras la oportunidad de servir para el Reino de Dios, ¿Qué clase de trabajo te gustaría desempeñar? Ora diciéndole a Dios que te gustaría ser útil para su reino, pero que sea Él quien ponga las condiciones y las oportunidades que se abran solamente por su voluntad. 
  • ¿Te está llamando Dios a servirle en una forma nueva? 
  • Si Dios abre una oportunidad para que sirvas en su reino, no la dejes escapar, y confía en Él. Aunque el camino sea incierto, Jesús proveerá absolutamente todo lo que necesites, y mucho más de lo que te imaginas. La vida de servicio a Dios es una vida dura, pero extraordinariamente buena, y bendecida, para ti y para tus futuras generaciones.