Episodio 5: El Enojo

Episodio 5: El Enojo

Escrito el 03/06/2020
Iglesia Rey de Gloria


¿Cómo controlar el enojo? Descubre junto a Memin y la Rana lo que podemos hacer cuando estamos tan enojados que sentimos que vamos a explotar. 

Reto de la semana:

¡Haz un experimento loco!

Elige  uno de los experimentos locos  y cuéntanos cómo te has sentido en un video corto. 

1. Experimento loco con refresco

- Toma un refresco cerrado (de preferencia nuevo), imáginate por un momento que tu eres ese refresco.

-Piensa en cómo te has sentido, si has estado enojado, molesto, fastidiado agita muy fuerte el refresco. 

-¡Si lo abres inmediatamente explotará por todas partes! 

-Pero si esperas un momento, puede que no estalle (si es lata ponla un momento boca abajo, si es botella espera a que se asiente y abrela con mucho cuidado) 

¿Qué decidirás hacer? ¿La harás explotar? ¿Esperarás para que no explote?

¡Cuando nos enojamos no tenemos por qué explotar! Podemos esperar un momento y orar, pedirle al Espíritu Santo que nos ayude, contarle a Jesús como nos sentimos y dejar que él nos llene de su paz.



2. Experimento loco con globo

Esta es la misma lección de objeto del episodio, necesitas solamente un globo. 

-Imagínate que tu eres ese globo y empieza a inflarlo

-Cada que lo inflas recuerda todas las cosas que te hacen sentir molesto, enojado o fastidiado

-De nuevo, puedes elegir, si lo sigues inflando hasta que estalle o si te detienes y dejas que escape el aire del globo inflado.

¡Todas las veces que nos enojamos podemos decidir! Si seguimos pensando en lo que nos enoja seguramente explotaremos, pero si nos detenemos y le pedimos ayuda a Jesús, si le cuentas cómo te sientes y le pides al Espíritu Santo que te cambie ¡ten por seguro que él te ayudará!



Para papás:

Al hacerlo junto con tu hijo aprovecha para profundizar más en la importancia de que tu pequeño le cuente a Jesús cómo se siente y juntos pidanle ayuda al Espíritu Santo para que los llene de paz y gozo. 

Recuérdale a tu hijo que Dios siempre nos da lo que necesitamos ¡por eso nos dio al Espíritu Santo!